 Set 1/2 
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MIÉRCOLES SANTO 2015
CRISTO DE LA FE Y LAS ANGUSTIAS EN NOCHE DE LUNA
En la noche del Miércoles Santo se celebra una de las procesiones más emotivas de nuestra Semana de Pasión. La procesión más intimista y recogida en la que las imágenes del Cristo de la Fe y la Virgen de Las Angustias procesionan a hombros de cofrades por la estrechez de las calles de la morería arevalense. Cristo seguido de su Madre, rodeados del pueblo fiel, como en un camino del Calvario , extendiendo sus brazos como queriendo abrazar a las casas y a sus vecinos, a los arevalenses todos, por esas calles de Las Tercias, Larga, Figones o Principal de la Morería. También acogidos bajo el manto de la Madre y Señora… luz de faroles, luz de velas al los sones y redobles de los tambores de la Banda de Tambores de la Santa Vera Cruz, marcando ritmos y paso lento en una marcha sosegada y recogida. Mas atrás de la procesión, la Banda Municipal de Música acompañó con sus sonoros acordes de marchas procesionales… todo inclina a la emoción interiorizada. Llegada la procesión a la iglesia de San Juan, no se pudo interpretar el Miserere y en su lugar el Párroco realizó una meditación y se cantó la Salve popular, para dejando a Cristo en aquel templo, continuar por la Calle de San Juan, la Plaza del Arrabal y Caldereros hasta el templo de El Salvador, donde finalizó la procesión más nocturna de las arevalenses en una noche veraniega, mucho público y una luna enorme en el cielo acompañando el cortejo.En la noche del Miércoles Santo se celebra una de las procesiones más emotivas de nuestra Semana de Pasión. La procesión más intimista y recogida en la que las imágenes del Cristo de la Fe y la Virgen de Las Angustias procesionan a hombros de cofrades por la estrechez de las calles de la morería arevalense. Cristo seguido de su Madre, rodeados del pueblo fiel, como en un camino del Calvario , extendiendo sus brazos como queriendo abrazar a las casas y a sus vecinos, a los arevalenses todos, por esas calles de Las Tercias, Larga, Figones o Principal de la Morería. También acogidos bajo el manto de la Madre y Señora… luz de faroles, luz de velas al los sones y redobles de los tambores de la Banda de Tambores de la Santa Vera Cruz, marcando ritmos y paso lento en una marcha sosegada y recogida. Mas atrás de la procesión, la Banda Municipal de Música acompañó con sus sonoros acordes de marchas procesionales… todo inclina a la emoción interiorizada. Llegada la procesión a la iglesia de San Juan, no se pudo interpretar el Miserere y en su lugar el Párroco realizó una meditación y se cantó la Salve popular, para dejando a Cristo en aquel templo, continuar por la Calle de San Juan, la Plaza del Arrabal y Caldereros hasta el templo de El Salvador, donde finalizó la procesión más nocturna de las arevalenses en una noche veraniega, mucho público y una luna enorme en el cielo acompaEn la noche del Miércoles Santo se celebró una de las procesiones más emotivas de nuestra Semana de Pasión. La procesión más intimista y recogida en la que las imágenes del Cristo de la Fe y la Virgen de Las Angustias procesionan a hombros de cofrades por la estrechez de las calles de la morería arevalense. Cristo seguido de su Madre, rodeados de cofrades y del pueblo fiel, como en un silencioso camino del Calvario, Cristo extiende sus brazos como queriendo abrazar a las casas y a sus vecinos todos, por esas calles de San Francisco, Las Tercias, Larga, Figones o Principal de la Morería. Todos acogidos bajo el manto de la Madre Nuestra Señora…
Luz de faroles, luz de velas, al los sones y redobles de los tambores de la Banda de Tambores de la Santa Vera Cruz, marcando ritmos y paso lento en una procesión sosegada y recogida. Y junto a la Virgen, la Banda Municipal de Música, el acompañamiento de sonoros acordes de marchas procesionales. Todo ello hace brotar emociones en nuestro interior.
Llegada la procesión a la iglesia de San Juan, es la despedida de la Madre y de su Hijo en aquella plaza recoleta llena de público. La Coral La Moraña arevalense entona unas estrofas del Miserere, cánticos profundos, cadenciosos y desgarradores. Cristo quedará aquí depositado a la espera del Vía Crucis del Viernes Santo. El Stabat Mater entonado suavemente hace que el pueblo fiel se apiñe en torno a la Madre, acogidos bajo su manto, como siempre, para continuar por la Calle de San Juan, la Plaza del Arrabal y Caldereros hasta el templo de El Salvador, donde finalizó la procesión más nocturna de las arevalenses en una noche fresca, mucho público y una luna enorme en el cielo contemplando el cortejo.
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