EL VÍA MATRIS NO SALIÓ POR LA LLUVIA Y EL VIENTO
Después del magnífico pregón que abría los actos de la Semana Santa de Arévalo, la primera de las procesiones, el Vía Matris del Viernes de Dolores, que normalmente se celebra en el sugerente marco de la Plaza de la Villa arevalense, fue realizado dentro del templo de Santa María la Mayor por la lluvia e intenso viento. No es la primera vez que esto ocurre. Así, con un centenar y medio de fieles a pesar de lo desapacible de la noche, Esteban Martín, administrador parroquial fue desgranando las siete estaciones que representan los dolores de la Virgen, entre lecturas, oraciones y cantos. Colocada la Virgen Dolorosa en el altar, ante el Pantocrator románico que preside esta iglesia, y frente a ella, Cristo en la Cruz, un crucificado de mano, que son las dos imágenes que presiden esta celebración. Finalizó el acto penitencial con el canto del himno de la Virgen de las Angustias, como ya viene siendo tradición.











